De las mejores cosas que el yoga me ha enseñado es aprende a sentirme agradecida. Ya sea una buena experiencia, situación o NO
El dar las gracias me ha ampliado el horizonte de visión, me ha ayudado a entender, aceptar, y amar todos los momentos.
Creo que la felicidad reside en esa paz que sentimos con nosotros cuando estamos agradecidos por lo que está sucediendo.
Cuando agradecemos lo malo podemos pasar página, aprender y seguir luchando hacia nuestra meta… Además esto nos ayudará a sentir mayor dicha en futuras situaciones…
En fin que gracias por llegar hasta el final de mi locura divagante
Namasté